Conclusiones
Basándose en la anterior publicación se puede concluir que, si los docentes no se apresuran en actualizarse y adaptarse al mundo actual, lamentablemente su profesión se convertirá en obsoleta y probablemente a largo plazo ya no sean indispensables para poder llevar adelante el proceso de enseñanza-aprendizaje. Por otra parte, los estudiantes merecen una educación de calidad y eficaz, por eso es obligación de los docentes actualizarse para poder ofrecer el mejor servicio posible, teniendo en cuenta que en sus manos está el futuro de un país y del mundo, ya que esos jóvenes estudiantes son el futuro.